Sexología

Falta de Deseo

Cuando el deseo desaparece y no sabes por qué

¿Qué es la falta de deseo?

Lo importante no es solo entender por qué ocurre, sino saber que tiene solución

El deseo no es un interruptor que se enciende y se apaga sin motivo. Si has notado que ha disminuido o desaparecido, no es casualidad. Puede haber muchas razones detrás:

  • Estrés
  • Rutina
  • Cambios hormonales
  • Problemas en la pareja
  • Falta de conexión contigo mismo/a…

Muchas personas creen que el deseo es algo espontáneo, que debería “aparecer” solo, y cuando no ocurre, se sienten frustradas, culpables o incluso avergonzadas. 

Sexóloga especialista en falta de deseo

El deseo no es magia

Es algo que se trabaja, se alimenta y se recupera en terapia

 Si te identificas con alguna de estas frases, estás en el lugar adecuado:

  • “No sé qué me pasa, pero ya no tengo ganas como antes”.
  • “Quiero desear, pero simplemente no me sale”.
  • “Amo a mi pareja, pero siento que hemos perdido la chispa”.
  • “Me esfuerzo, pero no consigo conectar con mi cuerpo”.
  • “Tengo miedo de que, si no deseo a mi pareja, signifique que ya no estoy enamorado/a.”
  • “Para mí, el sexo no es tan importante, pero sé que para mi pareja sí y eso nos está causando problemas
  • “Por mí, yo viviría sin tener sexo”

Si te suena familiar, no estás solo/a. Y lo mejor de todo es que esto tiene solución.

¿Cómo trabajo la falta de deseo?

Conseguirás que el deseo vuelva a ser parte de tu vida

Aquí no hay fórmulas mágicas ni soluciones estándar, porque cada persona es un mundo. Lo que haremos en sesión online es entender qué está pasando y trabajar en las claves necesarias para que el deseo vuelva a formar parte de tu vida.

La falta de deseo no es el final de nada. Es una señal de que algo atención necesita, y juntos/as vamos a descubrir qué es y cómo solucionarlo.

Preguntas Frecuentes sobre la falta de deseo

   Sí, es más habitual de lo que crees. No tener deseo durante una etapa no significa   que haya algo mal contigo, solo hay que analizar qué puede estar provocándolo  

Si alguna vez en tu vida has sentido deseo, aunque haya sido poco o hace mucho tiempo, no eres asexual. La asexualidad es una orientación sexual, no una fase.

Sí. Muchas veces hay deseo individual pero no compartido, y en terapia exploramos por qué sucede eso.

Sí. El deseo se puede trabajar, despertar y cultivar con las herramientas adecuadas.

Depende de cada persona. No hay una fórmula exacta. Todo depende de tu historia, tus bloqueos, el ritmo al que te abras y la profundidad con la que quieras trabajar.

Es parte del problema. No estás sola. En terapia no te forzarás a nada, pero sí aprenderás a entender por qué te pasa y cómo salir de ahí.

No. De hecho, muchas personas hacen este trabajo estando solas, y descubren una nueva forma de relacionarse con su propio placer.

Sí. Para que haya un cambio real, necesitas aplicar fuera de sesión lo que vamos trabajando dentro. Pero no te preocupes, todo está adaptado a ti, a tus tiempos y a lo que estés preparada para hacer.

No necesariamente. La falta de deseo puede estar relacionada con muchas cosas: estrés, cansancio, autoestima, dinámicas de la relación… No tener ganas de sexo no es una prueba de amor.

Sí. Las hormonas influyen en el deseo sexual, igual que ciertas enfermedades o el uso de medicamentos. Por eso en terapia valoramos el conjunto y, si es necesario, te oriento para que tengas una valoración médica complementaria.

Supera miedos y bloqueos

en tu vida íntima y emocional

Los miedos y bloqueos pueden impedirte disfrutar plenamente de la vida. Con terapia sexual, de pareja y/o psicoterapia individual, podemos superar estos obstáculos y permitirte vivir con mayor libertad. Te espero para iniciar este proceso.

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